Si nos planteamos el caso contrario en el que la compañía ya esté certificada en ISO 9000 y se quiera implantar una filosofía, programa o
estándar de
confiabilidad, se puede afirmar que el proceso de implantación será mucho más fácil, puesto que los procesos administrativos ya estarán claramente definidos, se tendrán métricas y las personas ya estarán mucho mas acopladas a la mejora continua; por lo cual la implantación del sistema de
confiabilidad será mucho más fácil y la empresa verá los beneficios mucho más rápido. Al estar ISO 9000 ya implantado en la compañía, le puede brindar al proyecto de
confiabilidad un conjunto de pautas que definen de una manera clara las metas y los objetivos que tiene la empresa para con sus activos.